Luciano sintió el sabor a hierro en su boca, bajó la mirada y vio como su torso se llenaba de sangre.
Sin embargo, el dolor en ese momento no era nada importante.
Dante cayó al suelo, con un disparo en la mitad de su cuerpo.
Los hombres de Luciano que en ese momento los superaban en cantidad, rápidamente le dispararon a las personas que estaban allí, acabandolas en el momento.
Luciano retrocedió, sintiendo como el disparo estaba teniendo efecto en su cuerpo en esos momentos.
—No tiene por qué preocuparse jefe, los demás se están encargando de acribillar a los hombres de Dante que están abajo. Lo sacaremos de aquí y lo mantendremos con vida.
Luciano asintió con su cabeza solo podía confiar en ellos en ese momento.
Dante estaba inmóvil en el suelo, debajo de su cuerpo, yacía un camino de sangre.
A pesar de su herida, Luciano sonrió.
Su único propósito ahora era deshacerse de él para que ella estuviera bien, para que ella no tuviera miedo y para que sin importar nada, ella vivier