26. Calma
Isabella
Estaba harta de escuchar los insultos de esa mujer, nada más porque no soy igual a ella, pero ganas no me faltaba de volarle la cara.
Regreso a la oficina y Clark y Brian, aún no llegan, sin embargo, me doy prisa porque ya tengo el tiempo encima; la hora de la junta se acerca y solo espero que el señor Campos y su esposa, no se enfaden por que mi jefe no se encuentra.
Una hora después, ya tengo todo listo, le he mandado mensaje al abuelo para saber como se encuentra Frank. En verdad