E8. Sorpresa
Fabiola
Si aun tenía miedo de algo, en cuanto lo escuché se esfumó; fue una noche mágica por todo, la mañana nos alcanzo y aun puedo sentir nuestro primer beso como si fuera hace unos segundos.
Me acomodo en su pecho, siento la luz del sol en mis ojos, más no quiero abrirlos, me siento demasiado cómoda aquí, mis dedos juegan con el vello en sus pectorales y me encanta oler su piel.
Tal vez estoy loca, pero en verdad su aroma me calma, y ahora que hemos pasado la noche juntos, es como si parte