27. Reencuentros
Isabella
No salimos de la sala de juntas, hasta la hora del almuerzo, tampoco fue mucho, como una hora más o menos. Pero fue la mejor hora del día, ahora traigo una estúpida sonrisa en los labios, que nadie me la borra.
Le aviso a Clark, que voy a comer y aunque quisiera hacerlo con él, mi jefecito tiene una junta muy importante dentro de diez minutos, y le toca a Brian, asistirlo; otro que quien sabe donde andaba.
En fin, salgo del edificio y me dirijo al pequeño restaurante donde comimos el