Fabiola
Los años avanzaron tan rápido y tan felices, ahora tengo una hermosa familia, un negocio próspero y un futuro real. Nos permitimos una segunda luna de miel, igual de enamorados que cuando nos casamos.
El destino era un sueño hecho realidad, Paris, una cena en las orillas del Sena, la torre Eiffel nos saluda distante pero cercana al mismo tiempo; sus luces nos iluminan tenues, dando un toque más romántico.
Una charla llena de recuerdos, nuestras manos calidas se acarician cada tant