VIOLA
Lucas me miró con expresión satisfecha mientras caminábamos por el pequeño parque junto al río. La brisa de la tarde de Florida soplaba suavemente, trayendo consigo el aroma de la tierra húmeda y el relajante sonido del agua. Respiré hondo: el aire parecía limpio, como si estuviera lavando los restos de un pasado que casi me había consumido.
—Es curioso, ¿verdad? —dije con una pequeña sonrisa—. Antes sentía que quería huir de todo todos los días. Ahora me da miedo que el tiempo pase demas