VIOLA
Lucas encendió el altavoz.
Desde el otro lado de la habitación se oía la voz de Darren, ligeramente sin aliento, como si acabara de recorrer una larga distancia.
—He encontrado algo.
El tono serio me dejó sin aliento. Miré a Lucas, esperando su reacción.
—¿Qué quieres decir? —preguntó Lucas con calma, pero con frialdad, como si intentara evitar que me entrara el pánico.
—El niño... Kenny —respondió Darren en voz baja—, está sano. Está jugando con una niña llamada Evelyn. Parecen estar bie