Luana estaba sentada en su cama con la espalda pegada a la pared mientras abrazaba sus piernas contra su pecho, al escuchar el ruido de personas ingresando a su habitación levanto su mirada perdida que mostraba unos ojos rojos e hinchados llenos de lágrimas.
Ni bien vio a Valentino ingresar, se levantó como un resorte y corrió a sus brazos, salto hacia él y se colgó de su cuello como una niña pequeña, enrosco sus piernas alrededor de su cintura, mientras él acariciaba su cabello y su espalda.
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