—Alex, despídete de mamá, ella tiene que descansar y tú necesitas dormir, mañana es un nuevo día.
—Hasta mañana mamá, ¿puedo darte un beso?
—Claro que si corazón, mami te promete que hará todo para recordarte.
—Gracias mami, no sabes cuánto te he extrañado, cuanto soñaba con que me recordaras y que me llamaras hijo.
—Mi pequeño bebé, lo siento tanto, odio no poder recordar nada, pero estoy segura de que eres mi hijo.
Ambos se abrazaron con fuerza, mientras el pequeño hombrecito dejaba caer las