—Hay que hablar con Avalos y con Julieta —dijo mientras sacaba su celular del pantalón.
—Espera, déjame terminar. Ya hablé con Avalos, mañana me recibirá en su consultorio y veremos cuáles serán los pasos a seguir. Si te pediría, que llames a tu novia y le digas que venga a ver a Luana, por el costo no te preocupes, yo asumiré todo.
—Cuando no el rico humillando al pobre — se quejó de manera infantil Nicolás.
—Puedes mantener el profesionalismo por unos instantes más, por favor —dijo Valentino