Los días pasan, como Hades le había dicho. Está cumpliendo con sus palabras. No le dirige la palabra y no la molesta en un solo momento. Kayla, por su parte, no dice nada y solo deja que él haga lo que quiere. Además, que no se siente preparada para hablar con él ni con nadie.
La culpa aún la sigue molestando. Ahora entiende que también tiene que aceptar su responsabilidad y su error al no detener a Hades.
Pero no puede hacer nada. Así que para no tener esos pensamientos intenta mantener s