—Quieres un abrazo —agregó Raquel.
Esa frase deja a Hugo sorprendido. Voltea a ver a la rubia que tiene al lado. Dándose cuenta de que tiene los brazos abiertos como si estuviera esperando que él le hiciera caso. Acompañado de una sonrisa. Que a él le parece bastante incómodo.
—Qué considerada, pero me temo que no —se niega Hugo de una manera amable. No quiere ser grosero y que esta mujer le haga una escena. Sabe que eso sería un problema.
—Porque sí ambos lo necesitamos. —Protesto, Raque