Al salir de la mansión Derrick ya me está esperando con la puerta abierta de auto y con el motor encendido mientras extiende la tablet para ponerme al día con el trabajo, pero antes de entrar, Mena me sorprende con un telmo y una lonchera.
—Té para que puedas tomarlo con tus amigos, y un delicioso almuerzo, asegúrate de comerlo. —Ordena con dulzura materna.
—Está bien, cuídate y que Gio bo haga desastres. —Tomó lo que me ha dado y dejó un beso en su mejilla.
Termino de subir al auto y