Al ver marcharse al pequeño que crió con tanto cariño, como si ya estuviera listo para crecer, le parte el alma y la hace sentir que su pequeño ya no la necesita. Incluso el hombre que eligió para que fuera su padre lo dejó ir sólo al lugar donde cualquier adulto salvaje pueda dañar alguno de sus cabellos, ¡y sólo fue con sus amigos!
—Mi pequeño se está enfrentando sólo a la vida adulta. —Expresa Mena con dramatismo.
Todos la miran con sorpresa, aunque algunos ruedan los ojos con diversió