Detrás de la puerta aguarda Beatrice, debido a que las apuestas del joven amo no bajan de un millón, ella se encarga de que estas sean justas. Simplemente no escucha nada fuera de lo normal debido a que ambos adultos se durmieron. Suspira decepcionada, pues está segura de que el joven amo esperaba darles el empujón que necesitaban y por eso le dijo a Gio que viniera, pero ambos desperdiciaron está oportunidad por quedarse dormidos. Con pasos tranquilos camina hacia la oficina de Archer, quien e