Rubén estaba sentado en la mesa del comedor, y se levantó de pronto, eran las ocho y media de la noche; y les dijo a sus hijos…
—¡Ya vengo, no se preocupen por mi!...y se apareció en el apartamento nuevo; que le entregó a Reishel.
Román y Katlyn trataron de impedirlo, pero Rubén puso carácter y se marchó sin ningún reparo.
Amanda estaba en la cocina y se quedó parada viendo cómo Rubén se iba…se alzó de hombros, dió la vuelta para ir a su habitación.
La noche era intensa y en un apartamento reci