O me amas o me odias.
El corazón de Rubén aumentó su fuerza, y suspiró, al tener frente a frente, ahora, a Amapola la mujer de su vida, que lo reconoció de forma inconsciente; nunca imaginó que lo pudiera identificar por el cambio de su rostro, pero ella tuvo el instinto, no lo olvidó,algo le dijo que lo conocía y Rubén también, pudo darse cuenta, que no hubo otro después de el.
A pesar de lo celoso que el era con ella, ahora lo ve claramente, que Amapola le profesó amor verdadero.
Reishel, se retira con su mamá,