El avistamiento era fenomenal, Stevens decidió dar un repaso por las grandes murallas, que los recibieron con los ecos primarios de la formación de nuestro planeta.
Aprovecharon varios pozos, y baños naturales que jamás pensaron conocer, muchas fotografías, todas especiales, y de todas dos son las más significativas para ellos, Reishel y Mauricio besándose en la selva a una distancia, dónde cae el agua del salto ángel y Reishel pegada de una cascada bañándose de pie a cabeza…
Se despidieron de