Mis días sin ti.
Reishel apareció en la sala de la casa de su madrina con el pelo corto y negro. Amapola casi le da el síncope…
—¡Hija tu cabello tan bello! ¿como hiciste eso?
—¡Quiero parecer otra, así no me reconocen, ni se imaginan que Reishel es, la que está cerca. Me relaja más!...
—¿Te sientes bien?—pregunta Marisol con gesto angustioso.
—¡No, claro que no, pero tengo que seguir adelante, voy a preguntar por los alquileres y locales para comenzar de nuevo con mis consultas y mis clases de Kung fu.