Kathlyn está encumbrada y esperando a Mauricio; que llega en moto se detiene y se quita el casco.
—¡Hola!
—¡Hola, no estoy preparada para subir a tu moto!, ¿me das un segundo para cambiarme?
—¡Si entonces, paso en cinco minutos!
Mauricio arranca de nuevo, da unos giros y regresa, Kathlyn ahora sí está lista, con bota y chaqueta de cuero, y un casco de su hermano.
—¡Okey vamos!
Mauricio arranca y ella se abraza a el con cálido entusiasmo. Ahora si se está perfilando muy bien los resultados