La guerrero dragón.
Úrsula, no pierde tiempo; conversaba con Facundo; después de unas copas, habían risas, y una sesión de relax, en un apartamento que ella tiene, para tomar un tiempo para sus momentos especiales y según ella, Facundo tiene unas manos maravillosas, parecen celebrar que todo está saliendo como ella lo esperaba, hasta los momentos.
—¡Me gusta eso, de conocer mejor a los vecinos de la pelirroja!
Facundo le responde…
—¡Estoy haciendo mis rondas! y ¡ayer pasé de nuevo, para ver si me encontraba