Kathlyn Gleimer Santillano se ha desplomado, su gran ídolo se derrumbó de su pedestal.
Frente a la computadora disimula, las lágrimas resbalan y se las quita con ira, traga grueso, preguntas, si, muchísimas, es posible que esté en unos de esos sueños, alguna pesadilla quizás, pero no, nada de eso, es cierto lo que oyó, fué muy real y verdadero, ahora no sabe ni quién es su papá; lo que más impacto le causó fue oír, que tiene otra identidad, y que su cara no es su verdadero rostro,es otra y adem