Aline acaba de llegar como siempre puntual a la oficina está sentada en una de las sillas girando y conversando con Kathlyn que tiene en mente mucho que decirle…
—¡Aline!, como has podido darte cuenta, yo estoy mejorando mi posición en esta empresa, ahora gano más y tengo voz en la asamblea de accionistas y…
—¡Ay pero me estás hablando como si fueras la presidenta!, ¿que sucede?...
Kathlyn tiene un gesto sardónico en la cara está poseída por el espíritu de la codicia, y una sonrisa lobuna aparec