Las manos le temblaban, y en el cesto de la basura habían como más de cien cajas de cigarrillos; sentada en su diván favorito, recapitulaba en la mente una y otra vez la historia de su vida, sobre todo cuando conoció a Mauricio, el día que llegó con otro amigo que se lo recomendó como el hombre del momento en temas de publicidad y mercadeo, pero no fue tanto su talento y sus méritos alcanzado en el mundo de los negocios lo que atrajo su atención, porque si los tenía, sino además lo terriblement