CATALINA
Llegamos a nuestro destino y nos instalamos en una posada a metros del mar, cada uno tiene una habitación contigua a la otra. Fuimos al centro de punta perdices que es pequeño, pero muy agradable y pintoresco, para comprar varias cosas esenciales. Ropa de mí talla y una biquini un poco reveladora para mí gusto, pero tampoco habia muchas opciones para elegir. Visitamos todas las tiendas de punta a punta. Me sentí un poco culpable con Joaquín al presenciar la fortuna invertida en mí ves