Lara
Me quedo observando a esos dos, cómo conversan y comparten información como si fueran unos aliados antiguos, como si no hubiera tensión entre ellos ni esa rivalidad que intentan ocultar. A veces me dan ganas de reír, pero simplemente me quedo tranquila y los escudriño a ambos.
Me parecen encantadores, aunque amo a uno y admiro al otro. Los dos son especiales para mí, pero en contextos diferentes.
Como de la fruta que Arion mandó a pedir para mí, pues ahora, en esta etapa de mi embarazo, estoy comiendo muchísimo, ya que me da mucha hambre. Por lo menos, la náusea y el malestar pasaron.
—Ya lo he recibido. Mi beta me envió la información —anuncia Killiam mientras escribe en uno de sus artefactos privados.
Arion se acerca y comienza a observar la pantalla.
—Mira, aquí. Mientras buscaba pruebas en el palacio, estuve comprobando los videos de seguridad y me encontré con esto —señala la pantalla—. Es este personaje encapuchado —añade Killiam.
Hay un silencio tenso. Yo también me acerco