Morana
El viaje empezó en un tren y duró por varios días, hasta que llegamos a la región Rok.
Mi parte estúpida se ilusionó al imaginarme junto a Shenen en el tren, pero el muy descortés nos pidió compartimentos, no solo separados, sino en vagones diferentes.
Tan ridículo que es.
—¿Nunca llegaremos? —me quejo, pues estoy harta de andar a caballo en un bosque que pareciera no tener fin—. Desde que el tren nos dejó en esta región, no hemos hecho otra cosa que no sea cabalgar. Estoy hambrienta y