Lara
El aire se ha vuelto tan pesado que siento que respirar es una misión casi imposible. Observo a ambos hombres, quienes se miran con odio y calculan la reacción del otro, dispuestos a atacar de ser necesario.
Killiam está a punto de soltar el primer golpe, puedo verlo en su expresión. Ya su lobo está tomando el control y, si eso sucede, esta confrontación puede terminar muy mal.
No, no puedo permitirlo.
—Arion, dejemos esto así —le digo, con voz suave—. El alfa Killiam está confundido, no l