Kreczia
Me duele la cabeza, el cuerpo casi no me responde y, por ratos, me dan varias sacudidas.
No puedo sentir el calor, solo un frío que se me clava en la piel como miles de agujas.
Los ojos me arden, así que los mantengo cerrados, sumándole el mareo que me fastidia.
Pero debo soportarlo, como la guerrera que soy.
Una cuervera, princesa y líder de guerreros no se rinde. Por el contrario, estoy dispuesta a morir por salvar a Faesya. Prefiero eso antes de que ese maldito logre su objetivo.
—Bi