Mundo ficciónIniciar sesiónRICK
Con una sonrisa que Samanta no había podido ver, salí de su oficina dejándola picada con mis insinuaciones. Pero era la verdad, y aunque ella me gustaba demasiado, no mentiría para meterla a mi cama. Ella tendría que ser consciente de que, si venía a mí, sería por su propia voluntad y sabiendo que conmigo podría tenerlo todo, excepto una relación como la que ten&iacut







