Mundo ficciónIniciar sesiónSAMANTA
Rick me dejó completamente aturdida con su comportamiento y peor aún con la invitación poco decorosa que hizo al marcharse. No podía negar que ese hombre jugaba con mi mente y con las reacciones de mi cuerpo; siempre movía los hilos de mis pensamientos más pecaminosos y manejaba como un títere los movimientos de mi anatomía, que con pocas palabras se rendía a sus deseos.







