Mundo ficciónIniciar sesiónSAMANTA
Al día siguiente, luego de la oficina, Linda fue llegando a casa como si nada.
—No pensé que tu tío esta vez se excediera tanto; el tipo de la entrada parece una montaña viviente —masculló mientras entrábamos a mi cuarto.
—Está muy molesto. Será difícil salir de aquí sin que sepa a dónde voy.
—Solo tengo que decir







