Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire en el almacén abandonado de las afueras de Bari estaba viciado, cargado de la humedad del puerto y el olor a ozono de los procesadores sobrecalentados. Tras los muros de piedra de la Masseria Moretti, el mundo se sentía antiguo; aquí, sin embargo, el futuro era una red de neón y cables deshilachados.
Enzo Moretti se ajustó las gafas, su rostro iluminado por el resplandor de una terminal port&a







