Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire de la terraza estaba saturado de ozono y el olor metálico de la lluvia golpeando el mármol caliente. Frente a ellos, la visión era dantesca: Dante Moretti, el hombre que Bella misma había visto caer al vacío, estaba de pie como un Lázaro deforme. Su rostro era una costra de cicatrices y vendajes, una máscara de odio que la muerte se había negado a reclamar.
Y en sus manos,







