Mundo ficciónIniciar sesiónEl mensaje en la pantalla del teléfono era una puñalada más profunda que cualquier estilete. Sophie. El nombre de su hermana pequeña vibraba en la mente de Bella como una alarma incesante, pero el humo que emanaba de la catedral y el sabor a ceniza en su boca le recordaron que aún no habían salido del infierno.
—Luca, tienen a Sophie —repitió ella, con la voz quebrada.







