La convivencia con Max no duró mucho…. Los primeros días fueron como estar de luna de miel pero con el pasar de los días, se volvía más histérico y se enojaba por cualquier cosa que sus guardias le decían… por lo visto nada era una buena noticia…
Bajo y veo que no hay nadie pero la puerta de su despacho está abierta, lo encuentro dentro tomando un trago de algo, noto que está muy estresado y quiero saber si hay algo que pueda hacer por él.
- Max, ¿estás bien?
- Pequeña… la verdad no estoy bien…