39. Las visitas de Luca al hospital
A veces, lo más real se esconde en aquello que nadie más puede ver.
La noche había caído sobre la clínica con un silencio pesado. El pasillo estaba en penumbras, apenas iluminado por las lámparas de emergencia. Valentina dormía profundamente, con el rostro aún pálido y marcado por la fragilidad de los días que llevaba en cama. El ritmo constante del monitor acompañaba su respiración tranquila.
La puerta se abrió sin un solo chirrido. Una sombra se deslizó dentro, cerrándola con suavidad. Luca e