3. Un rincón para el amor
En un mundo que se desmorona, siempre habrá corazones que insistan en construir refugios.
El reloj del café marcaba las seis de la tarde. La luz anaranjada del atardecer se filtraba por los ventanales, bañando de calidez las mesas de madera. El murmullo constante de conversaciones y el aroma a café recién molido llenaban el ambiente.
Valentina removía distraída el azúcar de su taza, sin probarla. Sus ojeras hablaban más que ella, y aunque intentaba sonreír, Sofía la observaba con atención, reco