La partida de Neylan fue rápida y sin ceremonias, Kerem envió a varios hombres para escoltarla, con instrucciones estrictas de que no se le permitiera salir de la propiedad.
Zeynep observó mientras se alejaba, sintiendo una mezcla de alivio y tristeza, a pesar de todo, a pesar de la crueldad y la manipulación, una parte de ella todavía anhelaba la aprobación de Neylan, su aceptación, aceptación que tal vez nunca llegaría.
La voz de Izmir la sacó de sus pensamientos, sorprendiéndola.
—Zeynep, qu