Kerem intentaba contenerse lo más posible, armar un escándalo en ese momento empeoraría la situación de su madre.
—¿Estás contento ahora? —escupió entre dientes— ¿Esto es lo que querías, atormentarla de esta manera?
Mehmet permaneció en silencio, su expresión era indescifrable, mientras observaba a su madre inmóvil sobre la cama.
Fue solo cuando los ojos de Neylan volvieron a abrirse lentamente que Kerem se volvió hacia ella, tomando su mano con suavidad.
—Ana... —comenzó con cautela— sé que es