Se podría decir que ningún hombre se hubiese resistido a la sensualidad de Thelma Cook. Pero Sam trataba de ignorarla y a su vez controlarse, mientras analizaba cuidadosamente en lo bien que estaba quedando el cuadro, Thelma hacía del cuadro algo irresistible, y Sam no pensaba regalárselo como Thelma quería, él se imaginaba lo bien que pagarían por obtener su obra.
“Ella es exquisita, no hace falta pedirle que transmita nada porque ya lo tiene incorporado... atrae, seduce y cautiva. Varios homb