Los días después del desfile pasaron más lento de lo normal.
Y no porque hubiera menos trabajo.
De hecho, todo explotó de la mejor manera posible. Entrevistas, reuniones internacionales, propuestas nuevas y mensajes llegando a todas horas. La colección había tenido un impacto mucho más grande del que imaginábamos.
Pero esta vez yo no estaba corriendo detrás de todo intentando sostener el mundo sola.
Por primera vez… estaba permitiéndome vivirlo.
…
Aquella mañana Bogotá amaneció lluviosa.
El son