El día había llegado. Bogotá amaneció con un cielo gris, como si incluso el clima presintiera que esa jornada no sería fácil. La prensa llevaba semanas especulando sobre la colección de Rivas Couture: hablaban del romance, de los sabotajes, de los rumores de contratos ocultos… todos esperaban el debut con la misma avidez con la que un depredador espera a su presa.
El backstage era un hervidero de nervios. Modelos corriendo de un lado a otro, maquilladores ultimando detalles, costureras ajustando