La salida de Carlos de la empresa había traído un respiro temporal, pero Alejandro sabía que los desafíos no habían terminado. El camino hacia la reconstrucción era largo y sinuoso, y la confianza de los empleados y los socios comerciales necesitaba ser restaurada. Alejandro e Isabella se habían comprometido a trabajar incansablemente para garantizar que la empresa volviera a ser el pilar de estabilidad y confianza que alguna vez fue.
Una mañana, Alejandro decidió que era hora de establecer un