[Narrado por Spencer]
Llegué al penthouse a media tarde, ansioso por confrontar a Casey con el análisis de Thorne y, de paso, ejercer un poco de esa "proximidad forzada" que tan efectivamente me destrozaba. Abrí la puerta, esperando encontrarla tensa en el salón, rodeada de códigos y gráficos.
El penthouse estaba en silencio. Desconcertantemente, vacío.
—¿Casey? —llamé, la frustración creciendo en mi garganta.
Revisé el salón, el comedor, la suite. No estaba. Mi primer pensamiento fue la rabia.