Los ojos de todos estaban posados en la cancha frente a ellos. Una gran red dividía esta, ya habían pasado muchos partidos en aquella cancha, este ya era el último. En los asientos alrededor estaban la mayoría de los hombres, algunas de las mujeres aun con sus uniformes de gimnasia puestos, aquellas que habían perdido sus partidos antes de la final que veían jugar.
Muchos animaban, sobre todo los niños, per o los adultos veían más tranquilos. Alfonse veía todo con algo de aburrimiento, una vez