Violet, asombrada, no había reaccionado hasta que se dejó llevar, su piel se erizó cuando Ignacio desplazó su mano y apretó su glúteo derecho.
Violet se había dejado llevar por el posesivo beso de Ignacio, respondiéndole del mismo modo.
Se apartó y le rozó con su pulgar los labios.
—Hasta más tarde, Violet.
Ella lo sujetó de la camisa y lo besó de nuevo.
—¡Violet! —dijo Franyely y estos se separaron.
Violet se apartó y saludó, del mismo modo que Fermina hizo tras haber llegado a uno de los cent