Cincuenta y uno.
—Ok, pero repito, no quiero recibir las ganancias de su esfuerzo, como lo mencioné, quiero que se abra un fondo para Salomé.
Mariska dijo que lo hablaría con Violet. Ignacio se despidió de Salomé y se quedó con las ganas de llamarla, le pidió a Richard ir a asegurarse de los castigos para Tobías y Fermina.
Esa mañana, después de haber terminado con Mariska y lo que Violet pedía, Ignacio no pudo cumplir con su trabajo, decidió visitar a su padre a quien encontró bien, pero que no pudo contarle n