—Caray, Violet no, no haga esto, por favor, lo siento, sé que me apresuré, que fui un imbécil, pero…
—Salomé está durmiendo, lo mejor es que venga otro día, mañana Mariska la llevará un par de horas mientras se resuelve todo, Lana regresará pronto, buenas noches, Ignacio.
Él pretendía hablar y fue dejado con la palabra en la boca. Violet cerró la puerta y se acercó a Mariska para abrazarla, necesitaba ser fuerte, por Salomé, estaba muy dolida, había confiado en Ignacio, le habia hecho ver que e