Cap. 41 Rescatando a Mareska p. 2 y final
Jasone estaba pálido y a su mente acudían las palabras de su hija: ese hombre me da miedo, no quiero a ese hombre en mi vida.
—Ella me lo decía siempre.
—Ahora lo sabe —dijo Troy—. Tengo que apartarla de él a como dé lugar.
Troy iba a la puerta y Philip lo detuvo.
—Recuerda que él puede estar armado.
Afuera, Mareska vivía su propia guerra personal con Zeus.
—Debo de hablar con mi padre.
—No soy estúpido, Mare.
—No me digas así.
—¿Quieres huir de mí? —sacó un arma—. Acabé con tu marido, puedo aca